jueves, 19 de diciembre de 2013

El final

Esta va a ser la última entrada del blog y voy a explicar el motivo del nombre del mismo:

Me encanta escribir, desde siempre, y considero que toda persona que escribe deja algo de si misma en el escrito. Problema: me resulta terrible que alguien que no conozca vea como soy o al menos parte de como soy. Que si, llámame antisocial o como quieras, pero no me gusta. La primera idea que se me ocurrió fue hacer un blog de relatos en que escribiría la bitácora de un capitán corsario del siglo XVII (por aquello de que de las bitácoras vienen los blogs actuales) y de su barco "La Zorra Marina", pero chocaba contra lo que acabo de escribir anteriormente. Surgió una nueva idea: hacer algo totalmente distinto a mi pero incluyendo expresiones que utilizo en mi día a día, de ahí nace este blog que ha sido de quejas en la mayoría de entradas. 

Para finalizar, me gustaría renunciar a ese principio de no escribir nada personal y dejar aquí un relato que escribí para una clase de la universidad del año pasado. Y aquí va:

"Como cada día, desde hacía ya seis largos años, me dispuse a salir al jardín. Y como ya era costumbre. me recibió una fría brisa y la visión de un paraje nevado que envolvía árboles, flores y arbustos. Era curiosa la visión de mi jardín, en el que nunca dejaba de ser invierno y sobre el que caía nieve sin cesar. Pero lo que realmente llamaba mi atención eran los jardines vecinos. El verde era abundante y siempre parecía hacer una temperatura agradable.

Estaba orgulloso de mi jardín, con esa belleza gélida que emanaba de cada rincón, pero sentía curiosidad por esos jardines tan coloridos.

Un día, me decidí a preguntar a uno de mis vecinos cómo lo conseguía.

--Mi jardín es colorido porque he tenido una vida larga y llena de bonitos recuerdos que me hacen sonreir--, me dijo.

Eso para mi no tenía ningún sentido, ya que ni mi vida era larga ni tenía ese tipo de recuerdos, así que decidí preguntar a otro vecino. Era más joven que el anterior y lo que me dijo fue lo siguiente:

--Mi jardín es agradable porque sueño con un futuro maravilloso lleno de felicidad.

Fue entonces cuando comprendí que mi jardín era como era porque yo no era feliz, pero no entendía a mis vecinos. Para mi, el pasado no era sino los barrotes que delimitaban mi forma de ser. El futuro, nada más que una elaborada e idealizada metáfora de la vida, una idea irreal que esperaba ver cumplida.

Volví a mi jardín y me encontré con un tremendo vendaval. La nieve giraba y giraba sin dejarme ver nada a mi alrededor. Desprovisto de repente de la fuerza que me sustentaba caí al suelo y comencé a llorar.

Días más tarde, sin entender cómo ni por qué, todo volvió a la calma. El jardín seguía tan blanco como de costumbre, pero había dejado de nevar. Busqué el motivo por todo el jardín, fijándome en las ramas y los copos que componían cada instante que había dado forma a mi vida hasta que al final encontré algo distinto: un pequeño brote verde había surgido de entre aquel páramo sentimental desafiando al imperante blanco y al frío helado.

Este brote representaba ese momento mágico ignorado por muchos en el que los sueños del pasado se hacen realidad y en que las incógnitas del futuro son descubiertas. Ese momento en que nada era ni será, sino que todo es.

Ni siquiera recordaba la última vez que lo había hecho de verdad, pero fue grato volver a sonreir."



Y aquí termina el blog. ¡Feliz maldita navidad!